Posts by bebesyespecias

Porque sí, porque me gusta

Posted by on Sep 27, 2011 in Textos, Vivencias | 13 comments

Porque sí, porque me gusta

Artículo redactado por Carlos Sacanell, papá canguro 2011, para Red Canguro Porque sí, porque me gusta. ¿Hace falta otra razón? ¿Qué necesidad hay de explicarse después de semejante declaración de principios? Bueno, lo intento. Me gusta estar cerca (bien cerca) de mis hijos. En invierno, sin dudarlo. Sentir ese calorcito humanito cuando dormimos juntos la siesta me dan ganas a mí de dormir. Las palmas de sus manos apoyadas en mi pecho, mirarlos como respiran con sus ojitos cerrados… pero todo esto es una explicación racional, ¿o no? Digo, si yo disfruto de esa cercanía, del contacto, ¿cómo no voy a fomentarlo cada vez que pueda? ¿cómo no voy a aprovecharlo? ¿cómo no voy a cangurear? En verano la situación se vuelve más compleja. El calorcito ya no suena tan tentador, la pequeña película de transpiración que se forma entre el costado de su dulce carita y nuestro pecho, la respiración cálida que nos golpea la cara, los aromas del cuerpo humano (no serán iguales a los de un adulto, pero ¿acaso no los tienen ellos también?), o al cargarlos en el Mei Tai (sin duda mi favorito) sentir cómo mi espalda se va llenando de pequeñas gotitas un tanto agobiantes, sumado eso al calor que la tela misma nos da a ambos (caguro y cangureado)… Y sin embargo lo sigo haciendo. ¿Debería abandonar mis pequeñas siestas familiares por una nimiedad como el sudor de mis pequeñuelos? No, ¡de ninguna manera! Mmm… la razón parece ir perdiendo su lugar en el presente texto. ¿Debería dejar de cargármelos en la espalda nada más que porque un poco de calor me molesta? En éste caso deberíamos preguntarnos: ¿la molestia es tan grande como para perderse un momento único (como lo es cada instante que pasamos con ellos) en la crianza de nuestros hijos? ¿Hago primar la comodidad o doy más valor a lo que creo mejor para nuestra relación? Sí, sigue siendo fundado, no nos hemos perdido aún, aunque ya haya entrado la decisión personal en el discurso, aún estoy pensando como un padre racional, tomo decisiones a partir de lo que mi mente considera más adecuado ¡ajá! Pero para ser sincero, hay otras razones (¿?) por las que ejerzo y defiendo el cangureo: Me encanta ver la cara de la gente que al principio no entiende, sonríe semi simpática pero dudosa (“… ¿de verdad te parece más cómodo que el carrito?…”), sin saber si lo hago por falta de dinero (“… ese pedazo de trapo lo debe haber sacado de una cortina…”) o por falta de neuronas funcionales. Es cierto, hay gente a la que le gusta, pero en primer lugar, esos no me mueven a ser más radical en mi pensamiento / accionar canguro, y en segundo lugar, cuando a estos últimos les hemos ofrecido alguno de los trapos para que los prueben, se han negado amablemente, o los han usado una vez como para justificar su impensado elogio y lo han devuelto al instante (“… no, la verdad a mi no me funcionó, pero sí, está buenísimo…”). Incluso dentro mi familia los comentarios negativos me mueven a cangurear con más gusto, como un hijo adolescente que hace lo contrario de lo que sus padres quieren (¡sí, ¿y qué?!): “¡Ay nene, te va a quedar la espalda a la miseria!…” “Te digo la verdad, estamos todos muy asustados cada vez que te los colgás así…” “¡Ponete un almohadón detrás que lo vas a aplastar contra el respaldo de la silla cuando te sentás!” O el pediatra, al ver llegar a mi hija de 4 años al consultorio (a upa,...

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Columpio multiusos con un fular

Posted by on Sep 21, 2011 in Textos, Vídeos | 0 comments

Columpio multiusos con un fular

Artículo de Nohemí Hervada publicado originalmente en su blog Mimos y Teta y reproducido aquí con el permiso de su autora.  Para las adictas al fular portabebé no es novedad que este sirve para muchísimas cosas más que para portear a nuestros hijos. Algunas los hemos usado de manta, cambiador, cuerda para atar, parasol en el coche, trona improvisada, hamaca, toalla… y mucho más… Mirad por ejemplo este artículo de Red Canguro: “El fular de los 1000 usos” Nosotros, en los preparativos para el parto en casa, hemos colocado uno a modo de columpio. Os explico cómo y por qué por si os da ideas… si no para parir en casa, sí para hacer un columpio para los  más peques ( y los no tanto;-) ). Primero hace falta un gancho especial para techos. En principio compré unos en Ikea muy económicos, los Ekorre gancho: Pero al final me decanté por este otro modelo porque tiene una pieza que permite girar el columpio 360º y venía ya con unos tornillos especiales para sujeción en hormigón. Es un enganche especial para cunas  que adquirí en la tienda amiga Yobio: Aunque nosotros lo hemos puesto sin cadena porque tenemos fulares largos y los tornillos que traía los cambiamos por otros más grandes, con más soporte de peso: COn los 2 tornillos de más diámetro y anclados en una parte del techo que sea de hormigón (MUY IMPORTANTE) nos bastaron 2:   Eso sí… hace falta un mega-taladro… o como en nuestro caso… un amigo que lo tenga (gracias Josué ) Y este es el resultado tras introducir un fular  hacer un nudo plano y bien apretado: De momento cumple a la perfección su papel de columpio … Y sí… soporta mi peso Ahora podéis ver cómo puede ayudar en un parto:   DE hecho en algunos hospitales ya tienen sillas de partos con “fulares”… como esta que probamos mi amiga Claudia y yo en el Congreso Interatlántico de Las Palmas el año pasado:   De momento no sabemos cómo nos irá a nosotros, si nos dará tiempo a usarlo y en qué posicion… pero lo primero es tenerlo preparado y eso ya nos quita un peso de encima… y nunca mejor dicho Y para ahondar mucho más en el tema no os perdáis estos EXCELENTES  artículos  de De Monitos y Risas: “Algunas (buenas) posturas para dilatar y parir I” “Algunas (buenas) posturas para dilatar y parir II”...

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Portabebés en verano, por Sol

Posted by on Sep 17, 2011 in Textos, Vivencias | 0 comments

Portabebés en verano, por Sol

Artículo realizado por Sol publicado originalmente en su blog «Marsupina, Mamá Cangura» y reproducido aquí con el permiso de su autora. El otro día, en la charla que compartí con las Doulas de Rosario (Argentina), una futura mamá me preguntó por el calor del verano y el uso de portabebés. Donde vivo, en verano, realmente el calor es muy suave, completamente tolerable, con aire fresco aunque haga mucho sol, pero, en Rosario, al igual que en muchos otros sitios, el calor es importante y, junto con el porcentaje de humedad y/o la falta de brisa, hace que se sienta mucho y que se sude más. Recuerdo la primera vez que estuve en el verano rosarino con mi pequeña de 3 meses y medio, había venido con un fular de algodón (un Indio) y una bandolera de algodón finita, especialmente pensada para el calor de la ciudad. Sinceramente el fular se sentía como una manta abrasadora, sólo pude utilizarlo los días frescos o dentro de casa con el aire acondicionado, el resto de días, y en especial para paseos más largos por la calle, nuestra mejor aliada fue la bandolera. Creo que, con bebés pequeños que no pesan demasiado aún, para días agobiantes de calor, una bandolera de algodón, fina, (o un Tonga, en según qué momentos y circunstancias) es la opción ideal. Pero la principal pregunta que surge es: ¿No pasará más calor el bebé en el portabebés? ¿No es mejor para los días de tanto calor llevarlo en un capazo o cochecito? Pues no creo que sea tan así… Es verdad que el “cuerpo con cuerpo” genera mucho calor, pero, el plástico que conforma las sillas y capazos, por más “ventanitas” de respiración que tengan, dan muchísimo calor también… Si tienes un bebé y lo has llevado en el “huevito” o el capazo un día de calor (incluso en la silla de seguridad del coche si no váis con suficiente aire (o a veces aún así) ) al levantarlo seguro que habrás notado que tiene la espalda empapada.   La mayoría de las veces la percepción de calor es más de la persona que lleva al bebé que del bebé, más aún cuando esta persona se encuentra en movimiento, en pleno calor, donde de por sí se siente aún más acalorada. . Esa sensación de percibir que el bebé puede estar pasando calor mejora cuando lo llevamos encima, porque lo tocamos y, en cierta forma también pensamos que ese calor que sentimos lo está sintiendo él también. Cuando están separados de nuestro cuerpo nosotros no lo notamos y, tal vez, estén pasando el mismo calor, o incluso más y ni nos damos cuenta. Cuando los llevamos en portabebés sabemos cuándo el calor es excesivo y siempre estaremos a tiempo de detenernos, sacarlos un ratito, darnos un remojo si tenemos una piscina cerca, tomar algo fresco ambos o,  sin necesidad de sacarlo del portabebés, podemos sentarnos, bajar algo la tela, ofrecer el pecho y dejar que la brisa  nos refresque a ambos. . Recuerdo un viaje a las Cataratas del Iguazú en pleno mes de febrero (pleno verano), con la pequeña de 2 años siempre cargada en portabebés. Hacía muchísimo calor, mucho, y mucha humedad. Una vez más mi elección fue una bandolera de algodón fino, esta vez ultralarga de modo de poder llevarla con un nudo canguro a la espalda, para poder cargar el peso en los 2 hombros. . También me llevé un mei tai que diseñé exclusivamente para ese viaje, de loneta fuerte pero lo más fresca posible y con el cuerpo ligeramente curvado para permitir más entrada de...

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Portabebés y Calor, por Nohemí

Posted by on Sep 16, 2011 in Textos | 0 comments

Portabebés y Calor, por Nohemí

Artículo de Nohemí Hervada publicado originalmente el su blog Mimos y Teta y reproducido aquí con el permiso de su autora. Una de las pegas que suelo oír en verano de parte de los padres al uso de portabebés es: “da mucho calor”. Considerando que lo que más calor provoca es el cuerpo a cuerpo (todos recordamos escenas de películas en las que alguien cae a un lago helado y al sacarle le desvisten y le acercan a otro cuerpo caliente, desnudos y pegados, abrigados ambos por una manta) es cierto que con los portabebés la sensación de calor aumenta. Pero ¿son incompatibles el porteo y el calor? Pues el primer consejo por supuesto es: Evita el sol directo, sobre todo con bebés recién nacidos y/o pequeños. No sobreabrigues al bebé. Si de verdad hace calor con el pañal únicamente o un simple body es bastante, ya que el portabebé le envolverá con una capa de tela o más si es necesario. Vigila el tipo de ropa que usas para él y para ti. Mejor fibras 100% naturales y frescas, como el algodón o el lino. A no ser que se busque específicamente (prematuros o problemas de lactancia o vínculo) evita el piel con piel directo. Usa una camiseta que te cubra el pecho hasta donde el bebé apoya su cuerpo y cara o si llevas escote pon un pañalito de tela entre tu cuerpo y el suyo. Y una vez dicho esto me gustaría añadir que la mayoría de las veces la percepción de calor es más del porteador que del bebé. Cuando les dejamos dormir en un carrito, incluso en la cuna o cama también desprenden calor y sudan (mi hijo cuando duerme en el sofá a veces lo deja mojado al levantarse del sudor). Lo que ocurre es que ahí, cuando están separados de nuestro cuerpo nosotros no lo notamos, pero al llevarles en brazos sí. La ventaja del calor “corporal” a diferencia del que conseguimos bajo una manta o por otros medios es que éste no aumenta indefinidamente… sino que ambos cuerpos llegan a una termoregulación. De hecho el piel con pel se recomienda incluso en casos de febrícula. O sea que mientras hayamos cuidado los puntos mencionados al comienzo y si elegimos bien el portabebés podemos usarlos a pesar del calor. De todos modos sí hay cosas que podemos hacer para disfrutar de los portabebés aun con temperaturas altas: Con el fular ten en cuenta que inlfuyen básicamente 2 cosas: El tipo de nudo Al frente usa nudos de una sola capa (canguros preferiblemente o cruz envuelta con tiras cerradas) A la espalda elige nudos que no te envuelvan como el canguro y acabados tipo tibetano que evitan atar alrededor de la cintura Los nudos a la cadera (sobre todo con fulares cortos) son más frecos porque no te envuelven por completo. Con fulares cortos puedes atar bajo el culito del niño y evitar tela en tu cintura. 2.-El tipo de tela Escoge fulares 100% algodón (los elásticos que llevan lycra o elastán dan más calor) Escoge un fular fino si tienes un bebé no muy pesado (si tu bebé/niño es pesado una sola capa no te bastará y tendrás que usar nudos de 2 ó 3, lo que al final será peor que un fular más “grueso”) Puedes optar por fulares con cáñamo en su composición (termoregulador natural), semielásticos como el Mameco o de sarga como el Pinjarra o por fulares de tela de camiseta o gasa como los Gypsy Mama Strecht y Breeze respectivamente. Para bebés pequeños o de poco peso y...

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Playa y Piscina en portabebés… las experiencias de las madres

Posted by on Sep 15, 2011 in Vivencias | 1 comment

Playa y Piscina en portabebés… las experiencias de las madres

Gracias a las madres del foro de Red Canguro por compartir sus experiencias en esta refrescante semana! Irene P.: El último verano hemos ido a la playa con fular y bandolera.  Al principio dudé un poco en llevarlos, porque me daba miedo arruinar las telas, pero luego de consultarlo con las muchachas del foro de RC, me animé y me los llevé.  No sé cómo habría hecho sin ellos.  ¿Cómo hace la gente para bajar a la playa, en carrito? No, en un brazo el niño, del otro la heladerita con las bebidas y comidas, sosteniendo la lona a la vez que al niño, el bolso en la espalda… Yo iba feliz con mi hijo en la espalda, dándole la mano a mi niña mayor y cargando cosas con la mano libre.  Luego en la playa el fular útil para dormir una siesta, en la espalda, en el pecho o en la arena, y la bandolera genial para amamantar sin quedar completamente desnuda! Caminatas en familia, llevando al bebé en el fular o perseguir las olas con la bandolera.  En definitiva, que a las vacaciones no nos hemos llevado el carro, bueno, ya casi no lo usamos! Edith U.: Nuestro gran aliado estas vacaciones ha sido el Tonga. Está genial para ir a la playa o piscina, al ser una red no se queda la arena entre el tejido, si se moja se seca en un voleo, no da calor… todo son ventajas. Bueno, está claro que para bebes muy pequeños no sirve, por lo menos hace falta que el bebe se mantenga bien sentadito. Yo lo he usado con mis dos bichejos, con Beñat que acaba de hacer un añito y con el mayor que ya tiene 3 años y medio. Por ejemplo a las noches también lo usábamos si salíamos a dar un paseito, el peque iba en el fular y el mayor cuando se cansaba de andar pues al Tonga. ¡¡Y todos tan felices!! Ana Isabel C.: Este verano, mi peque ya tiene más de año y medio, y la playa y la piscina las disfruta mucho más. Bañarse, jugar con la arena, jugar con el agua, llenar el cubo, vaciar el cubo… Este verano el fular se ha hecho imprescindible. A la llegada; canguro a la espalda para bajar del coche y transportar todas las bolsa necesarias para un día de diversión, que no son pocas. Durante la estancia; sobre todo al salir del agua, siempre congelada y tiritando pero pidiendo quedarse un ratito más, ¿Qué hay mejor para entrar en calor que un canguro delante, bien pegadita a mamá o papá?. Y cuando nos vamos; porque caminar hasta el coche después de un día de juegos y emociones resulta casi imposible, así que mejor subida al fular y que papá y mamá tengan las manos libres para guardar todo en el coche y poder utilizarlo mañana. Porque mañana volvemos «pistina» ¿eh, mami?. Lidia G.: Los portabebés ergonómicos, son para los días de playa y piscina igual de cómodos y con las mismas ventajas que el resto del año, eligiendo siempre el que mejor se ajuste a las necesidades de la familia. No debemos olvidarnos de  llevar bien protegido del sol al bebé, además de con protección solar con una gorra o sombrero de tela fresca o bien con una sombrilla. Os cuento nuestra experiencia en la playa. El pasado año, fue el primero en el que fuimos con D. de vacaciones a la playa, tenía 6 meses. Desde el principio tuvimos claro que no queríamos llevar el carrito a la playa, pues nos parecía que meterlo en...

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