Guí­as

Guía de compras de portabebés

Posted by on Abr 14, 2011 in Guí­as | 14 comments

Guía de compras de portabebés

Artículo realizado por Vanessa Morales para Red Canguro, con la colaboración de las usuarias de nuestro foro. Cuando nos hemos decidido por un portabebé en concreto (si aún no lo tienes decidido te recomendamos este artículo sobre cómo elegir un portabebés y este otro para elegirlo según la edad de tu hijo), a menudo nos encontramos ante la duda de dónde comprarlo. En esta guía intentaremos daros unos pequeños consejos para que realicéis vuestra compra. Dónde comprar Podemos realizar nuestra compra en una tienda física, una tienda virtual o por medio de un agente. En las tiendas físicas y agentes lo tenemos algo mas fácil, podemos ver y tocar el producto antes de decidirnos por ése en concreto, además en muchos casos vamos a conseguir un buen asesoramiento para elegir y aprender a colocar nuestro portabebé, pero las tiendas virtuales son más numerosas y suelen tener servicios que facilitan la compra. Ante la duda siempre podemos contactar con el vendedor y exponerle nuestras dudas. También puedes optar por comprar un portabebé de segunda mano, aquí puedes encontrarlos: http://eltrapicheo.forogratis.es Otra opción es comprar un portabebé en eBay, aquí tienes una guía: http://redcanguro.org/guia-para-comprar-fulares-en-ebay-2/ Una vez decidido dónde comprar es importante comprobar las políticas de ventas, tanto en cambios y devoluciones, como gastos de envío o métodos de pago. Estos puntos debemos tenerlos claros antes de realizar nuestra compra, ya que un malentendido puede hacernos perder tiempo y dinero. Si no están claros o tienes dudas consúltalo directamente con el vendedor. Criterios de calidad En cuanto a los criterios de calidad importantes en nuestra elección hacemos hincapié en los siguientes puntos: Composición textil: Podemos encontrarnos diferentes composiciones de tela, desde una fibra 100% natural de cultivo ecológico a una 100% sintética. Durante el uso, el portabebé estará en contacto directo con nuestro bebé, con lo que obviamente cuanto más natural sea la fibra mejor. Tintes: Como comentábamos en el punto anterior, el bebé estará en contacto directo con la tela y bastante a menudo la chupará o morderá, así que deberá ser un tinte atóxico. Existen tests que certifican la atoxocidad de los productos, como por ejemplo Ökotest, comprueba siempre que se refiera al artículo que quieres. Costuras: Esto es especialmente importante si compramos a una de las numerosas artesanas que cosen portabebés. Deberemos comprobar que las costuras estén bien hechas, sin puntos saltados, telas mal “pilladas”, o mal rematadas, sobre todo en aquellas costuras que soportan el peso. En las bandoleras sería la costura que sujeta las anillas, en los pouches la costura de unión y en los mei tais y otros portabebés asiáticos las costuras que unen las tiras al cuerpo. Instrucciones: sería conveniente que el portabebé que compres lleve instrucciones de uso, cuidados y conservación. Verifica que las instrucciones sean claras y en caso de duda háblalo con el vendedor o consúltanos. Recuerda, de todos modos, que tienes a tu disposición los vídeos de la web. Además de estas características generales hay otras, que también deberemos tener en cuenta: FULARES Composición y entramado del tejido. Para este punto te aconsejamos esta guía: http://redcanguro.org/guia-de-fulares-tejidos-y-anudados-2/. Aunque hay que tener en cuenta que regularmente salen nuevos tejidos y modelos en el mercado. Resistencia del tejido. El fular soportará el peso de tu bebé, con lo que deberá ser resistente. No deberá tener descosidos, ni la trama debe abrirse. Elasticidad. Hay fulares elásticos y no elásticos, estos últimos suelen llamarse “tejidos”. Según la edad y peso de tu hijo será más conveniente optar por unos u otros. Ancho. Existen variedad de anchos. Si tu bebé es pequeño puedes utilizar un fular estrecho, pero ten...

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Portabebés según edad

Posted by on Feb 23, 2011 in Guí­as, red canguro | 6 comments

Portabebés según edad

Indicaciones sobre la edad correcta para usar los diferentes portabebés. Texto basado en el artículo de Entrealgodones, con el permiso de su autora. Escoger un solo portabebés suele ser una tarea ardua. Añadida al extenso surtido en tipos y modelos que existe, aparece la circunstancia de que es difícil quedarse sólo con uno para toda la etapa de uso con el bebé. Es muy difícil elegir un portabebés que nos sirva desde recién nacido hasta que el niño en el que se ha convertido deje de querer que lo llevemos y que, además, nos resulte práctico en las distintas situaciones. Sería como pretender comprar unos zapatos para nuestro bebé recién nacido que le duraran hasta los 3 años. Sin embargo, hay combinaciones de portabebés muy útiles y que nos pueden dar muchas satisfacciones y largos periodos de disfrute. Analicemos los distintos portabebés en función de su uso: Fular: El fular es el portabebés versátil por excelencia. Puede usarse desde recién nacido hasta que el cuerpo aguante (¡o el niño nos aguante a nosotros! ) Existen distintas longitudes, en función de la talla del portador y de los anudados que se quieran realizar con él como se resume en esta tabla. Por lo general, con un recién nacido utilizaremos la cruz envolvente, canguro o doble cruz, con un fular de entre 3,70 y 4,70. Para niños algo más mayorcitos, que ya empezamos a llevarlos a la espalda, pero no pesan aún mucho, con 3,20 – 3,70 tendremos suficiente para realizar la mochila (canguro detrás). Sin embargo, cuando el bebé crece y aumenta de peso, se agradece un fular largo (de 4,60 en adelante) para realizar anudados con varias capas que nos ayuden a repartir el peso (mochila cruzada o doble hamaca). Para niños más grandes, que ya caminan con soltura, suele ser muy útil volver a utilizar un fular corto, para los casos en que el niño quiera ser llevado (porque esté cansado o necesite el contacto con el portador), ya que es más rápido de anudar -en canguro a la espalda, o a la cadera con nudo corredizo– y ocupa menos espacio cuando no lo utilizamos, aunque no proporciona tan buen soporte como un fular largo anudado con varias capas, que se recomienda utilizar en el caso de excursiones o paseos largos con niños grandecitos. El ancho del fular es también un factor a tener en cuenta a la hora de elegir este tipo de portabebés. El ancho más habitual de los fulares comerciales es de 70 cm, una medida que permite utilizarlo en un rango muy amplio de edades. Sin embargo, para bebés recién nacidos o prematuros, puede resultar más cómodo utilizar un fular más estrecho, de manera que no sobre tanta tela que habrá que situar en la zona de las piernas del bebé, entre éste y nuestro cuerpo. Para niños o bebés muy altos un ancho inferior a estos 70 cm pueden resultar insuficientes para sujetar adecuadamente el cuerpo del bebé desde las corvas hasta la nuca, algo a tener en cuenta si el bebé se duerme en el fular y no queremos que su cabeza quede suelta. Una anchura superior puede ser recomendable si se usa con niños grandes. En el caso de los fulares elásticos, distinguimos entre los de algodón 100%, los de mezcla con elastano y los de mezcla con cáñamo: – Los de algodón 100% resultan muy agradables, suaves y confortables con bebés recién nacidos, además de ser una opción muy económica; pero por lo general a partir de los 8-9 kilos al llevarlos durante ratos prolongados empiezan a ceder y resultar incómodos. Existen...

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Un anudado para cada ocasión I: Anudados Delanteros

Posted by on Ene 11, 2011 in Guí­as | 10 comments

Un anudado para cada ocasión I: Anudados Delanteros

 «Un anudado para cada ocasión»: Descripción de las principales técnicas de anudado del fular y sus variantes: características, ventajas, inconvenientes y consejos de uso. Parte I: Anudados Delanteros Esta manera de llevar a los niños es sobre todo occidental. En la mayoría de las culturas en las que tradicionalmente se lleva a los niños se hace delante o detrás. En nuestra cultura no llevamos a nuestros bebés en brazos solo por necesidad, sino también por placer… ¡qué agradable es sentir a tu bebé contra tu pecho! Ventajas + fomenta el apego entre padres y bebé + hay contacto visual + podemos dar el pecho Inconvenientes – puede ser incómodo con bebés más grandes – movimientos limitados (aunque los brazos están libres) – la visibilidad del bebé es reducida (aunque más que suficiente para los pequeñines A continuación describimos las principales técnicas. EN CUNA Hacemos una bolsa con el fular pasándolo sobre uno de nuestros hombros, el bebé se sitúa en posición acunada (con las piernas juntas y transversal al eje del cuerpo del portador). Ventajas: es rápido se puede hacer con un fular corto permite dar el pecho Inconvenientes: no hay un ajuste por zonas movilidad limitada para el porteador no es muy cómodo para el porteador, ya que todo el peso recae en un solo hombro Ejemplos de cuándo usarlo: Para llevarlo en el fular mientras mama en posición recostada. Cuando no vamos a desplazarnos, ni andar, pero queremos tener las manos libres. Como para ver la tele, escribir en el ordenador… EL CANGURO DELANTE Es el anudado que se considera más adecuado fisiológicamente; ideal para los bebés más pequeños, aunque puede realizarse en todas las edades. El bebé va cubierto por una sola capa de tela, que queda suspendida de los hombros del portador, formando un bolsillo que sostiene de forma armoniosa la espalda del bebé, vértebra por vértebra. Se puede atar el fular debajo de las nalgas del bebé o cruzar la tela bajo sus piernas y rodear el cuerpo del portador con el fular hasta hacer el nudo donde sea necesario. Ventajas Es muy adecuado fisiológicamente e ideal para el recién nacido (espalda en “C”, posición ranita, ajuste por zonas) Permite dar el pecho en posición vertical u horizontal (el bebé se acuesta con las piernas juntas, transversal al cuerpo del porteador) Se puede realizar sin soltar al bebé en ningún momento Bien ajustado, resulta realmente cómodo Reparte muy bien el peso sobre la espalda, ya que las tiras quedan muy abiertas sobre la espalda, y reduce la presión sobre el perineo, al no crear un cinturón. El bebé tiene buena visibilidad Es uno de los anudados que menos calor dan (teniendo en cuenta que tener un bebé pegado da mucho calor) Se puede hacer con fulares bastante cortos Inconvenientes Es un nudo difícil de aprender, sobre todo el ajuste, que, si no se hace bien, puede resultar muy incómodo para el porteador y el bebé. Es esencial que quede bien formado el bolsillo que sujeta la base del bebé, sobre todo con bebés mayores que se mueven mucho. Ejemplos de cuándo usarlo: Con bebés pequeñitos Para pasar fácilmente al bebé a distintas posiciones: delante, detrás, a la cadera Para una sesión de mimos, cuando se prevé que el bebé se va a dormir o lo vamos a llevar mucho tiempo Para poner rápido al bebé en el fular sin soltarlo en ningún momento. Cómo realizarlo: Canguro delante con recién nacido Vídeo con variante para niños mayores VARIANTE DEL CANGURO DELANTE CON TIRAS DESPLEGADAS VARIANTE DEL CANGURO DELANTE EN CUNA El mismo anudado, pero el...

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«Ajustar la bandolera» por Sol Z.B.

Posted by on Ago 12, 2010 in Guí­as | 5 comments

«Ajustar la bandolera» por Sol Z.B.

Artículo original publicado en Marsupina, mamá cangura Las bandoleras son portabebés muy simples y versátiles, rápidos de poner y quitar, fáciles de guardar en cualquier bolso y muchas veces los grandes preferidos de los pequeños (al punto de sólo aceptar este tipo de portabebés) Al ser tan fáciles y rápidos de poner y quitar los convierte en portabebés ideales para la época del «sube y baja», esa en la que los peques comienzan a caminar y piden brazos y suelo a cada rato. Son unos de los portabebés más frescos de cara al verano y muy cómodos de cara al invierno, ya que pueden ponerse debajo del abrigo y subir y bajar al bebé incluso sin quitarse la chaqueta. La verdad, para mí, las bandoleras están llenas de ventajas, en especial su sencillez, rapidez de uso y preferencia de los peques (y mayores en ciertos momentos). Sin embargo, a veces al principio, puede resultar mucho más complicado de lo que parece… Una de las primeras dificultades que comentan los padres es que la tela se les hace un «burruño» al pasarlas por las anillas. Para que eso no suceda hay que intentar pasarla lo más ordenada posible, formando una especie de acordeón y procurando que cada extremo de la tela entre y salga por el mismo lado. Puede parecer un paso sin mayor trascendencia, pero es sumamente importante conseguir que la tela pase por las anillas lo más ordenada posible, de lo contrario costará más ajustar la bandolera una vez que tengamos al bebé en ella. Además, si por ejemplo quedara un «bodoque» mayor de tela en una zona, ese «escalón» hará que la tela que se encuentra en la zona menos tupida se escabulla y se afloje el conjunto en esa zona, obligándonos a reajustar a cada rato para conseguir sostener al pequeño en su lugar. De hecho, esto último es uno de los primeros motivos de consulta y de desánimo de los padres primerizos en el uso de bandoleras, «el niño se me escurre». El primer paso para evitar que se afloje la bandolera es justamente ese, conseguir que la tela pase lo más ordenada posible por las anillas. Una vez conseguido eso, es necesario conseguir la posición correcta del bebé y la bandolera en su conjunto, lo que incluye la posición de las anillas sobre quién lo lleva. Las anillas deben quedar lo más altas posibles, a mi me gusta que me queden justo debajo de la clavícula, o incluso casi sobre ella pero de modo que no moleste sobre este hueso, haciendo que estén lo suficientemente altas como para permitir una correcta posición del bebé. Si las anillas están muy bajas el bebé quedará muy bajo, o, peor aún, no permitirán que la tela de ese lado lo sostenga de forma cómoda y segura ni permitirán que adopte la postura recomendada. ¿Cómo conseguir que las anillas queden altas?. Muy sencillo. Primeramente, al colocarnos la bandolera, la pondremos con las anillas casi sobre el hombro porque, al ajustar, bajarán un poco. Sin embargo este no es el «gran secreto», lo más importante es el modo en que se ajusta la bandolera. Lo ideal es haber formado el bolsillo (el hueco donde irá el bebé) lo más justo posible, es decir, que casi sea del tamaño del bebé, que sólo necesitemos dar un tironcillo de tela para terminar de ajustar. Y, el «truco» principal es que, al ajustar, no debemos tirar de la tela sin más, sino que primero necesitamos traer hacia delante todo el restante de tela que queda en nuestra espalda. Si simplemente tiramos de...

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¡Aúpa y teta!

Posted by on Mar 10, 2009 in Guí­as | 3 comments

¡Aúpa y teta!

Lactancia y portabebés están muy relacionados. Muchos padres ven por primera vez un portabebés de los llamados tradicionales en los grupos de apoyo a la lactancia, otros buscando en Internet una ayuda para continuar cómodamente la lactancia de sus hijos. Los niños amantados pasan mucho tiempo en brazos de su madre, por lo que ésta busca alguna forma de sujetar a su bebé de forma más cómoda, sin tener que soportar únicamente con los brazos ese peso, que aumenta día a día. La necesidad se hace mayor cuanto más crece el bebé. Además, los portabebés permiten a la madre amamantar al bebé cómodamente mientras realiza, si es necesario, otras actividades. En casos en que la lactancia ha sido interrumpida y se quiere volver a recuperar los portabebés son muy recomendables, pues permiten hacer «piel con piel», recomendado para estimular la oxitocina y animar al bebé a coger el pecho, si es preciso, 24 horas al día. LACTANCIA Y VENTAJAS DEL USO DE PORTABEBES Después de pasar más de 9 meses en el vientre materno, acurrucado, escuchando la voz y los latidos del corazón de su madre, sintiendo el calor de su cuerpo, siendo balanceado suavemente al ritmo de sus pasos, los portabebés permiten al bebé continuar con esas sensaciones al ir pegado al cuerpo de la madre o el padre. El uso de portabebés durante la lactancia tiene muchas ventajas. Atendiendo la necesidad de contacto Al nacer, poner a nuestro bebé piel con piel es la forma más natural y mejor de recibirle. Allí, sobre nuestro cuerpo desnudo, se sentirá protegido, seguro y bienvenido. Si extendemos el piel con piel más allá de las primeras horas de vida del bebé ayudados con el uso de un portabebés, estaremos prolongando todo el tiempo que deseemos esas sensaciones placenteras que el bebé tenía en el útero: el bebé seguirá meciéndose igual que lo hacía en el vientre materno con el deambular de mamá, mientras oye nuestros latidos, el sonido que mejor reconoce, la banda sonora de su corta vida. La necesidad de contacto humano en el hombre es ancestral; ya desde tiempos remotos las madres llevaban en brazos a sus hijos porque así, instintivamente, calmaban su llanto y les protegían de los peligros externos. Aún hoy, para la madre, esta cercanía es una forma de prevenir la depresión posparto. Esto es debido a que, ocupándonos así de nuestros pequeños, somos capaces de reconocer más rápidamente las señales que nos hacen conocer sus necesidades, afianzando nuestra propia seguridad en nosotras mismas y de ser buenas madres. Además de las ventajas a nivel psicológico, existen factores bioquímicos que contribuyen a que esto suceda: la secreción de oxitocina se estimula cuando sentimos cerca a nuestros bebés y numerosos estudios afirman que esta hormona ayuda a la madre a llevar mejor los cambios hormonales y emocionales implicados en la maternidad, especialmente durante el puerperio. La fase en brazos comienza desde el nacimiento y concluye en el momento en que el gateo se inicia voluntariamente. Ese es el momento en que el bebé puede marcharse y volver desde y hacia las rodillas de la persona encargada de cuidarlo. A partir de ese momento las subidas y bajadas de los brazos de mamá o papá serán frecuentes. Habrá momentos en los que el niño reclame mucho suelo, pero aún nos quedará mucho tiempo de llevarlo en portabebés… De hecho, saber caminar no significa que quieran hacerlo siempre. Seguirán necesitando que los llevemos muy a menudo, mientras caminamos, paseamos o hacemos cualquier otra actividad fuera de casa y piden, a la vez, ser amamantados. En estos casos el portabebés puede...

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Cómo fabricar un muñeco «salao»

Posted by on Feb 22, 2009 in Curiosidades, Guí­as | 5 comments

Cómo fabricar un muñeco «salao»

Aquí os explicamos cómo fabricar un muñeco adaptado para adquirir práctica y seguridad con un fular u otro portabebé, y especialmente adecuado para enseñar a otras madres y padres en talleres o encuentros. Este tutorial nos ha sido cedido amablemente por val, miembro de Red Canguro.     Materiales Un muñeco con el cuerpo de trapo de unos 53 ó 54 cm de longitud Tres Kg de sal gorda Unas cuantas bolsas de plástico flexibles pero resistentes Una brida. Herramientas Un balde, cubo o bolsa, donde reservar el relleno con el que viene el muñeco. Un embudo. Tijeras y alicates. Pasito a pasito – Con unas tijeras cortamos la brida que une el cuello del muñeco a la tela del cuerpo. Separamos la cabeza. – Sacamos el relleno del muñeco y lo reservamos. – Repartimos la sal en bolsitas y vamos rellenando, como queremos que nos quede bien repartido el peso lo haremos simetricamente, así será más facil jugar con él. Por ejemplo, llenamos dos bolsas con 200 gramos de sal y colocamos una sobre cada pierna. – El relleno del muñeco que teníamos guardado lo colocamos entre los paquetitos de sal para que no se muevan. Mejor si queda compácto. – Es importante darle forma al culete. Necesitamos saber dónde está, es una de nuestras referencias posturales. Si el muñeco no tiene suficiente espacio en esa zona y sabeis coser podeis hacerle un añadido. -Los paquetitos de sal no tienen por qué ser iguales, vamos rellenando según pide la parte del cuerpo que sea. Intentamos meter toda la sal, pero si no se puede no pasa nada, todos los bebés son diferentes, como los de verdad. – Le toca el turno a la cabecita. Metemos una bolsa por el agujero dejando parte fuera para poder trabajar. Metemos el cuello del embudo en la bolsa y vertemos la sal. Cerramos bien la bolsa y la metemos para dentro. Lo hacemos así para que no se convierta en un sonajero. – Metemos la brida por el dobladillo de la tela ( el espacio dónde estaba la otra que quitamos). Colocamos la cabeza y tensamos con ayuda de unos alicates. – Tiene que quedar firme pero al mismo tiempo la cabeza tiene que poder girar, hay que dar realismo a las posiciones que adopta el muñeco. Además se nos puede clavar el relieve de la carita cuando lo coloquemos en el portabebé. Lo que sobra de la brida se corta. – Vestimos a nuestro Salao. Es importante ponerle un buen pañalón, que marque mucho el culete. – También le ponemos gorrito, así las telas no resbalarán por la superficie de plástico de su cabecita, somos unas perfeccionistas, y tiene que quedar cada trozo de tela en su sitio! – Aquí está nuestro Conan: ¡No dudéis en enviarnos vuestras fotos de «Salaos» y las publicaremos aquí! Acerca de Red Canguro: La Red Canguro, Asociación Española por el Fomento del Uso de Portabebés, es una asociación sin ánimo de lucro que se estableció en noviembre de 2008 con los fines de fomentar el uso de portabebés entre madres y padres y cualquier persona interesada, difundir información relacionada, servir de contacto y apoyo a personas que deseen iniciarse en el mundo de los portabebés, alentar el encuentro e intercambio de información y experiencias entre personas usuarias de los mismos, aumentar el nivel de conocimientos sobre el porteo de bebés en castellano y fomentar y difundir la crianza con apego. Para más información sobre estos temas, visita: http://www.redcanguro.org Puedes reimprimir o distribuir este artículo libremente en cualquier medio (ya sea impreso, en un sitio web,...

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