Sara, que acaba de cumplir los 2 añazos, llevaba como dos meses sin querer fular ni mochila. Sólo brazos a pelo cuando ella lo consideraba oportuno.
Me gasté lo más grande en mi súper DISO (ese fular que necesitas más que respirar y que encima es imposible de conseguir) y desde que me llegó la primera semana de julio, lo habíamos usado una vez a regañadientes... Y ayer, antes de salir de casa, me dice: "mamá, paa (espalda)" Y yo que no cabía en mí del gozo, al armario que me fui a buscar mi SN aiko!!
