Ayer tuvimos la cita. El traumatólogo era un señor mayor, y muy serio, la vio en la bandolera, miró extrañado, pero no dijo nada. La exploró, y me comentó que no había luxación, pero que tenía "recubrimiento acetabular al límite", que le haría otra revisión cuando tuviera 6 meses, pero que no me preocupara, porque en principio tenía buen pronóstico.
Cogí la niña, el bolso y la bando, dispuesta a salir y me dijo, que esperara que tenía que llevar el informe para mi pediatra. Así que me puse a colocar a Lidia en la bandolera, cuando el traumatólogo levantó la cabeza y vio la postura ranita, pone cara de sorpresa y me pregunta: -¿Y eso, lo ha inventado usted?. Pues no, ya llevé así a mi hija mayor (no me pareció el momento de dar una charla de porteo). Pues es perfecto, ahí puede estar todo el tiempo que quiera.

... y ahí salí yo de la consulta, con mi niña en su bandolera, más contenta que unas castañuelas.